Books: La nieve del almirante

¡Qué obra alucinante!

Más poesía que novela, las descripciones de los paisajes y los estados de ánimo de los personajes —con los que se encuentran tan íntimamente vinculadas— son muy profundas, visuales, tangibles, transportando al lector a esas selvas, esas cordilleras, esos rápidos, esos páramos. Nos sentimos allí atrapados, sin salida, junto a Maqroll en su planchón, con todas sus adversidades y aflicciones.

El único conflicto: esperaba más novela y menos poesía. El texto trata más sobre las emociones y ocurrencias de Maqroll y sus compañeros de viaje que sobre cualquier otra cosa; se pasan y pasan paginas pero no se avanza mucho.

El comando del español es admirable; el texto rico en términos exóticos, que encajan perfectamente. Su uso nunca se siente ni forzado, ni pretencioso. Queda claro que no se trata de un fulano insertando vocablos infrecuentes aquí y allí para pasar de intelectual; sino de un verdadero maestro del idioma, hablando de la única forma que sabe hacerlo, sin siquiera pensar en detenerse a resaltarlo.