Poema: Una barca blanca

Una barca blanca atraviesa páramos y selvas,
aguas mansas y turbulentas,
llevada por la corriente de un río
arropado en neblina.

Al desvanecerse las manos que la formaron,
la nave aprendió a gobernar su rumbo.
En cada bifurcación, elige un brazo.
La bruma se vuelve densa, amenaza tormenta.
Todos los mapas difieren.

Llegaremos al mar.
Nuestros hijos nos olvidarán.
Olvidado el calafate, aún navegan las barcas.